Lo que mata no es la humedad sino la indiferencia
En el día de la independencia, y durante él Te Deum en este 9 de Julio, Monseñor García Cuerva, hizo un fuerte llamado para que nos independizarnos de la indiferencia, y apostemos al diálogo. El arzobispo de Buenos Aires, en el marco del Tedeum por el Día de la Independencia, y con la presencia del presidente de los argentinos, Javier Milei, apunto contra los enfrentamientos y contra la corrupción.
En una homilía atravesada por llamados a la unidad, la empatía y el compromiso social, el referente de la Iglesia Católica instó a los argentinos a dejar atrás la confrontación permanente y cuestionó con dureza la corrupción, la indiferencia frente al sufrimiento y la falta de diálogo. Y esto, sin dudas, es algo tan vigente como molesto para aquellos que no quieren reconocer que están queriendo gobernar para unos pocos, apuntando a ponderar todo aquellos que dijeron que venían a combatir. No hay ejemplo de transparencia, al contrario, solo se muestra actos de corrupción a la vista de la misma sociedad que, en un momento, le dio su apoyo para un cambio que, hoy ya ven que no es tal.
Nada ha cambiado, salvo que los pobres cada vez son más pobres y los ricos cada vez más ricos. En una homilía atravesada por llamados a la unidad, la empatía y el compromiso social, el referente de la Iglesia Católica instó a los argentinos a dejar atrás la confrontación permanente y cuestionó con dureza la corrupción, la indiferencia frente al sufrimiento y la falta de diálogo.
Y es bueno que, aquellos que tienen la responsabilidad de conducir un país o una provincia o municipio, haga suyas esas reflexiones. Porque, si no damos muestra de reconocer lo que significó la lucha y la nobleza de los que dieron su vida por defender nuestra libertad y nuestra soberanía., no somos dignos de ser reconocidos como argentinos. Y si no, que Dios, nuestro pueblo y la Patria nos lo demanden





